Mauricio Mejía | Letras Libres
artículo no publicado
  • Los juegos de Tokio serán recordados por la obstinación con que fueron llevados a cabo en medio de una pandemia, y por el inicio de una nueva discusión sobre la relación laboral entre los atletas profesionales y el conglomerado que controla el movimiento olímpico internacional.
  • Para los gobiernos mexicanos, incluido el actual, el deporte nunca ha sido prioridad. Hoy, la delegación olímpica nacional figura en los últimos lugares del medallero, con su actuación más desastrosa en los últimos 25 años.
  • Históricamente, los atletas han encontrado formas, legítimas y no tanto, de romper los límites del cuerpo. Hoy, consumidas por el gigantismo olímpico, algunas alzan la voz para poner un alto a la explotación y la desmedida exposición.
  • En plenos Juegos Olímpicos, ha muerto Roberto Calasso, un escritor abrumador, en cuya prosa juegan, sombra a sombra, la erudición y la profundidad.
  • Con un sofisticado sistema de entrenamiento y con un programa atlético que incluía a la clase obrera, la URSS se convirtió rápidamente en una potencia deportiva. En este ensayo exclusivo de nuestra edición web, Maurico Mejía explica cómo el comunismo vio en los gimnasios y canchas la trinchera para enfrentar al capitalismo.
  • En 1896 las mujeres fueron excluidas del programa de los Juegos Olímpicos, bajo la suposición de que el esfuerzo físico ponía en peligro su "delicada integridad". Tras una larga y maratónica carrera, hoy son la mitad de los atletas.
  • La desgracia festiva, que ha perseguido a Tokio como sede olímpica, y los millones de contagios y muertes por covid-19, no le impedirán a la capital nipona recibir el fuego olímpico que fue augurado en Delfos, hace más de treinta siglos.
  • Tras implantar un nuevo récord japonés para el triple salto en 1923, Mikio Oda quedó destinado a ser parte de la historia íntima del olimpismo.
  • Maradona dijo luchar por los desposeídos y terminó siendo poseído por poderosos, que lo aprovecharon para sus propios fines, de los que el astro pudo obtener embusteros aplausos y auténticas zancadillas.